La estrategia de un negocio es el conjunto de pasos y actividades que una organización va a llevar a cabo para alcanzar sus metas de negocio. Por eso, la estrategia también incluye los recursos que la entidad necesita para hacer esas actividades, lo que incluye personas, tecnologías, dinero, etc.; los tiempos en los que va a desarrollar las acciones, es decir, cronogramas claros de actividad; la cultura corporativa, es decir, la manera de llevar a cabo las acciones y el tipo de relaciones que tendrán los responsables de las actividades.

El factor más importante de las estrategias empresariales es el objetivo, también conocido como meta de negocio. Este objetivo central de la corporación es fundamental porque brinda “un sentido de dirección y ayuda a enfocar las decisiones de gestión; también porque muestra el estándar sobre los que el avance puede evaluarse” (Ritson, 2019). A veces se distingue entre metas y objetivos: la meta es el propósito a largo plazo de la organización, mientras que los objetivos tienen plazos más cortos y son acciones que sirven para avanzar hacia la meta general.

Hay diferentes formas de ver el papel de las estrategias en las compañías. as dos formas básicas son la estrategia rígida y la estrategia flexible. La primera determina una estructura y un plan de acción claro que no puede cambiarse, sino que debe seguirse fielmente sin importar las circunstancias variables; la segunda establece algunas líneas de acción pero permite que los acontecimientos en la operación corporativa vayan concretando las acciones y las actividades (Ritson, 2019).